El dolor que recorre un nervio periférico puede convertirse en una experiencia limitante que afecta al sueño, al trabajo y a las actividades más cotidianas. Muchas personas conviven durante meses con sensaciones de quemazón, pinchazos o entumecimiento sin saber que existe un abordaje específico desde la fisioterapia neurológica.
Conocer qué son las neuralgias periféricas, qué las provoca y cómo se tratan es el primer paso para recuperar el control sobre tu cuerpo. En nuestra clínica de fisioterapia en Oviedo trabajamos a diario con este tipo de cuadros, y la experiencia clínica confirma que un diagnóstico preciso y un tratamiento individualizado marcan toda la diferencia.
Qué son las neuralgias periféricas y causas más comunes
Una neuralgia periférica es un cuadro de dolor originado por la irritación, lesión o disfunción de uno o varios nervios del sistema nervioso periférico. A diferencia del dolor muscular o articular, el dolor neuropático sigue el trayecto del nervio afectado y suele presentar características muy reconocibles: descargas eléctricas, sensación de ardor o hipersensibilidad al roce.
Las causas más frecuentes que tratamos incluyen atrapamientos mecánicos, hernias discales que comprimen raíces nerviosas, diabetes, infecciones como el herpes zóster, traumatismos directos y procesos inflamatorios crónicos.
También influyen factores posturales mantenidos en el tiempo, especialmente en personas con trabajos sedentarios o con gestos repetitivos que sobrecargan determinadas zonas.
Afectación de los nervios periféricos y compresión nerviosa
Los nervios periféricos necesitan deslizarse libremente entre los tejidos que los rodean: músculos, fascias, ligamentos y estructuras óseas. Cuando alguna de estas estructuras genera presión sostenida sobre el nervio, se produce una compresión nerviosa que altera la conducción del impulso eléctrico.
El resultado es dolor, pérdida de sensibilidad o debilidad muscular en el territorio que inerva ese nervio. Puntos habituales de atrapamiento son el túnel carpiano para el nervio mediano, el canal de Guyón para el cubital, el desfiladero torácico para el plexo braquial y el canal tarsiano en el pie.
Identificar con precisión el nivel de compresión es fundamental para orientar correctamente el tratamiento, y es precisamente lo que hacemos en nuestra valoración inicial antes de diseñar cualquier plan terapéutico.
Tipos de neuralgia: trigémino, ciática y neuropatías periféricas
La neuralgia del trigémino provoca episodios de dolor facial intenso, generalmente unilateral, que pueden desencadenarse al masticar, hablar o incluso con una corriente de aire. La ciática, por su parte, se origina por irritación del nervio ciático o de las raíces lumbares L4-S1, y genera dolor que se irradia desde la zona lumbar hasta el pie.
Las neuropatías periféricas engloban un grupo más amplio de afectaciones: la neuropatía diabética, las polineuropatías tóxicas y las mononeuropatías por atrapamiento son las más frecuentes en nuestra consulta. Cada tipo requiere un enfoque terapéutico distinto, y agrupar todas bajo la misma etiqueta es un error que lleva a tratamientos genéricos poco eficaces.
Síntomas de dolor neuropático y cómo identificarlo
El dolor neuropático tiene un perfil clínico diferenciado del dolor nociceptivo clásico. Mientras que un dolor muscular suele ser sordo y localizado, el dolor de origen nervioso se describe como punzante, quemante o similar a una descarga eléctrica.
La alodinia, que es dolor ante estímulos que normalmente no duelen como el roce de la ropa, es un signo muy orientativo. También lo es la hiperalgesia, una respuesta dolorosa exagerada ante un estímulo que debería provocar solo molestia leve.
Estos síntomas suelen empeorar por la noche y pueden acompañarse de alteraciones del sueño, lo que deteriora la calidad de vida de forma significativa.
Hormigueo, ardor y dolor irradiado en extremidades
Las parestesias, ese hormigueo constante o intermitente en manos, pies o a lo largo de una extremidad, son uno de los motivos de consulta más frecuentes en nuestra clínica de fisioterapia neurológica.
El ardor en la planta del pie, el entumecimiento en los dedos de la mano o la sensación de corriente que baja por la pierna son expresiones típicas de un nervio periférico comprometido.
El dolor irradiado sigue un patrón dermatomal o un trayecto nervioso concreto, lo que nos permite identificar qué estructura está implicada. Utilizamos tests neurodinámicos específicos para reproducir y localizar estos síntomas con precisión, algo que los protocolos genéricos rara vez consiguen.
Diagnóstico y valoración en fisioterapia neurológica
Una valoración rigurosa es la base de cualquier tratamiento eficaz. En nuestra exploración evaluamos la sensibilidad superficial y profunda, los reflejos osteotendinosos, la fuerza muscular segmentaria y la mecanosensibilidad neural mediante tests como el ULNT para miembro superior o el SLR y Slump para miembro inferior.
La palpación del trayecto nervioso nos permite detectar puntos de atrapamiento o zonas de inflamación perineural. Complementar esta valoración con pruebas de imagen o electromiografía, cuando procede, ayuda a confirmar el diagnóstico.
Lo esencial es no tratar el síntoma de forma aislada: hay que entender la causa biomecánica, postural o sistémica que mantiene la irritación del nervio.
Tratamiento de fisioterapia para el dolor neuropático
El abordaje fisioterapéutico del dolor neuropático se basa en reducir la mecanosensibilidad del nervio, restaurar su capacidad de deslizamiento y corregir los factores que perpetúan la compresión. La punción seca ecoguiada resulta especialmente útil para desactivar puntos gatillo miofasciales que contribuyen a la compresión indirecta del nervio.
La educación en neurociencia del dolor también juega un papel central en nuestro enfoque: cuando el paciente comprende los mecanismos de su dolor, la percepción de amenaza disminuye y el sistema nervioso reduce su nivel de alerta.
Un programa de ejercicio terapéutico supervisado, progresivo y adaptado a cada fase clínica es lo que realmente consolida los resultados a medio y largo plazo.
Terapia manual, neurodinamia y ejercicio terapéutico
La terapia manual orientada a liberar las interfaces mecánicas del nervio, ya sean articulares, musculares o fasciales, es el primer escalón de nuestro tratamiento. Las técnicas de neurodinamia nos permiten movilizar el nervio de forma controlada, mejorando su deslizamiento y reduciendo la mecanosensibilidad de forma progresiva.
El ejercicio terapéutico completa el abordaje: trabajo de estabilización segmentaria, control motor, Pilates terapéutico y ejercicios de movilidad neural activa forman un programa integral. Combinamos estas herramientas con criterio clínico, adaptando la dosis y la intensidad a la respuesta de cada paciente en cada sesión.
Mejora tu calidad de vida con tratamiento especializado en nuestra clínica en Oviedo
Convivir con dolor neuropático no debería ser la norma. Un diagnóstico preciso, un plan de tratamiento individualizado y un seguimiento clínico constante son los tres pilares que nos permiten ayudarte a recuperar funcionalidad y bienestar.
Si experimentas hormigueo, ardor o dolor irradiado que no mejora con tratamientos convencionales, necesitas una valoración especializada que identifique el origen real del problema.
En nuestra clínica ofrecemos un abordaje completo de fisioterapia neurológica, con planes diseñados para tu situación concreta y orientados a resultados reales. Pide tu cita y da el primer paso para dejar atrás el dolor neuropático.
Fisioterapeuta Colegiado Nº 813
• Diplomado en Fisioterapia por la Universidad de Oviedo.
• CO Osteopatía por la EOM.h
• Especialista en fisioterapia deportiva, masaje deportivo, terapéutico, anatomía palpatoria y diagnóstico clínico en fisioterapia.
