El dolor en la parte lateral del muslo puede ser más que una simple molestia pasajera. Cuando se localiza en la parte lateral del muslo, justo sobre el hueso del trocánter mayor, podría tratarse de bursitis trocantérea. Esta condición afecta a muchas personas, especialmente a quienes realizan actividades físicas intensas o tienen ciertas alteraciones musculares. Entender qué es, cómo se produce y cómo tratarla es fundamental para recuperar la movilidad y evitar complicaciones.
Qué es la bursitis trocantérea y cómo se produce
La bursitis trocantérea es la inflamación de la bursa situada en el trocánter mayor del fémur, una pequeña bolsa llena de líquido que actúa como amortiguador entre los huesos y los tejidos blandos, como músculos y tendones. Su función principal es reducir la fricción durante el movimiento de la cadera.
Cuando esta bursa se inflama, provoca dolor y sensibilidad en la zona lateral de la cadera. La inflamación puede surgir por diferentes motivos, pero siempre está relacionada con un aumento de la presión o irritación en esa área específica. La bursitis trocantérea es una causa común de dolor en la cadera, especialmente en mujeres de mediana edad y personas activas.
Los factores que pueden contribuir al desarrollo de la bursitis trocantérea incluyen actividades repetitivas que implican el uso excesivo de la cadera, como correr, montar en bicicleta o realizar ciertos ejercicios de fuerza.
Además, condiciones como la artritis, la obesidad o una mala alineación de las piernas aumentan el riesgo de sufrir esta inflamación. Es importante prestar atención a los síntomas iniciales, ya que un diagnóstico temprano facilita un tratamiento más efectivo y previene complicaciones a largo plazo.
Causas más comunes: sobreuso, impactos y desequilibrios musculares
El sobreuso es una de las causas más frecuentes de bursitis trocantérea. Actividades repetitivas como correr, subir escaleras o estar mucho tiempo de pie generan una irritación constante en la bursa. Este estrés repetitivo provoca inflamación y dolor.

Los impactos directos en la cadera, como caídas o golpes, también desencadenan bursitis. Además, los desequilibrios musculares, especialmente la debilidad o rigidez en los músculos glúteos, alteran la biomecánica de la cadera y aumentan la presión sobre la bursa. Esto es común en personas con hábitos posturales inadecuados o que sufren lesiones previas.
Síntomas característicos y señales de alerta
El síntoma más evidente de la bursitis trocantérea es el dolor localizado en la parte lateral de la cadera. Este dolor puede aparecer de forma gradual o súbita y suele empeorar con la actividad física o al acostarse sobre el lado afectado.
Además del dolor, es común experimentar rigidez y una sensación de quemazón o inflamación en la zona. En algunos casos, el dolor se irradia hacia el muslo o la parte externa de la pierna, lo que puede confundirse con problemas de la columna lumbar.
Dolor lateral de cadera, limitación y sensibilidad al tacto
La sensibilidad al tacto es un signo claro de bursitis trocantérea. Al presionar el trocánter mayor, la persona siente dolor intenso. Esta sensibilidad dificulta actividades cotidianas como caminar o sentarse.
La limitación funcional también es común. El dolor restringe la movilidad de la cadera, haciendo difícil realizar movimientos simples como cruzar las piernas o subir escaleras. En casos avanzados, incluso el descanso es incómodo debido a la inflamación persistente.
Diagnóstico y pruebas necesarias
El diagnóstico de la bursitis trocantérea comienza con una historia clínica detallada y una exploración física minuciosa. El especialista evalúa la zona dolorosa, la movilidad de la cadera y busca signos de inflamación o sensibilidad.
Para confirmar el diagnóstico y descartar otras patologías, como tendinitis o problemas articulares, se realizan pruebas de imagen. La ecografía es una herramienta muy útil para visualizar la inflamación de la bursa y detectar líquido acumulado. En algunos casos, se recurre a la resonancia magnética para obtener una imagen más detallada.
La valoración funcional es clave para entender cómo afecta la bursitis a la movilidad y fuerza de la cadera, lo que orienta el tratamiento más adecuado.

Tratamiento fisioterapéutico de la bursitis trocantérea
El tratamiento fisioterapéutico es fundamental para aliviar el dolor y recuperar la función de la cadera. La terapia manual ayuda a reducir la inflamación y mejorar la movilidad articular mediante técnicas específicas que liberan las tensiones musculares y mejoran la circulación local.
Los ejercicios terapéuticos se centran en fortalecer los músculos estabilizadores de la cadera, especialmente los glúteos medio y mayor, que juegan un papel crucial en la biomecánica correcta. También se incluyen estiramientos para mejorar la flexibilidad y reducir la presión sobre la bursa.
El control de la carga es esencial durante la recuperación. El fisioterapeuta ajusta la intensidad y duración de la actividad física para evitar recaídas y promover una recuperación progresiva y segura.
Prevención y hábitos para evitar recaídas
Prevenir la bursitis trocantérea pasa por adoptar hábitos saludables y cuidar la biomecánica de la cadera. Es importante evitar el sobreuso y los movimientos repetitivos que puedan irritar la bursa.
Incorporar pausas activas durante el día, especialmente si se realizan actividades que implican estar mucho tiempo de pie o caminando, ayuda a reducir la tensión en la zona. Además, mantener un peso saludable disminuye la carga sobre las articulaciones.
Fortalecimiento de glúteos, estiramientos y técnica de movimiento
El fortalecimiento de los glúteos es una de las estrategias más efectivas para prevenir y tratar la bursitis trocantérea. Músculos fuertes y equilibrados ayudan a estabilizar la cadera y a distribuir mejor las cargas durante el movimiento.
Los estiramientos regulares, especialmente de la banda iliotibial y los músculos de la cadera, mejoran la flexibilidad y reducen la presión sobre la bursa. Además, aprender y practicar una técnica de movimiento adecuada al caminar, correr o realizar ejercicios es clave para evitar desequilibrios y sobrecargas.
Recupera tu movilidad con Rubén Martino en Oviedo
Si sufres dolor lateral en la cadera y sospechas que puede tratarse de bursitis trocantérea, contar con un profesional especializado es fundamental. Rubén Martino, fisioterapeuta en Oviedo, ofrece un enfoque personalizado para abordar esta condición.
Con una valoración exhaustiva y un plan de tratamiento adaptado, Rubén combina terapia manual, ejercicios específicos y asesoramiento en hábitos posturales para ayudarte a recuperar la movilidad y calidad de vida. No dejes que el dolor limite tu día a día; la fisioterapia es una herramienta eficaz para volver a moverte sin molestias.
Fisioterapeuta Colegiado Nº 813
• Diplomado en Fisioterapia por la Universidad de Oviedo.
• CO Osteopatía por la EOM.h
• Especialista en fisioterapia deportiva, masaje deportivo, terapéutico, anatomía palpatoria y diagnóstico clínico en fisioterapia.
